viernes, 16 de mayo de 2008

La riña periódica

Hacia mucho tiempo que no teníamos lío en casa, pero ayer mis padres volvieron a recordarme una vez más que no he tomado decisiones buenas y que, según ellos, estoy jugando con fuego.
Me dicen que estoy por casa como si estuviera en un hotel, que no salgo de mi habitación, que estoy siempre encerrado, que no les digo cuando voy a dormir o no, que no hablo con ellos, que no soy nada cariñoso con ellos, que soy muy amanerado y que lo hacía para provocar que me insultaran, que lo que pasó en Portugal fue culpa mía y tenía que admitir que era culpa mía, que soy homosexual y tengo más posibilidades de tener enfermedades de transimisión sexual, que estoy jugando con fuego por salir con alguien que es más mayor que yo, que esa persona me tiene atado y que hace exactamente lo que él quiere que haga, que si algún día cojo alguna enfermedad les puede salpicar a todos y es el deber de mi padre velar por la seguridad de todos los miembros de esta familia.
Entre otras cosas estos son los temas que se volvieron a tratar ayer. Sinceramente, creo que las cosas no tienen arreglo, que cada vez pinto menos en esta familia. Me dijeron que tengo que llevar las cosas como mi Tío Enrique (que por cierto, cogió la hepatitis cuando estaba en la Mili, está medicándose y ha renegado completamente de su condición), no quiero convertirme en una de esas personas que no se acepta a sí mismo y que crea toda una imagen de cara a la galería para que los demás lo vean bien.
"No tienes una sonrisa radiante", me dijeron, porque se supone que si soy feliz y todo lo que hago me gusta tengo que tener una sonrisa de oreja a oreja. Volvieron a tocar el tema de que no hago deporte, de que tengo mal color, de que no hablo con ellos, de que no les cuento cosas, personalmente, a alguien que se mete conmigo y con las personas que quiero no le voy a contar las cosas que hago. También me volvieron a recordar el tema de los análisis que tenía que hacerme, porque según ellos estoy jugando con fuego "y si la persona con la que estás tuvo relaciones cinco años atrás puede haber cogido cualquier cosa", palabras textuales. Cuando tengan los análisis en la mano y puedan ver que no tengo nada entonces dejarán de pensar que estoy jugando con fuego, ellos estarán tranquilos, y yo también, pero también me habré hecho a la idea definitivamente que para ellos soy como una persona de cinco años de la que no se pueden fiar, y si ellos no tienen confianza en mi yo no tendré confianza en ellos. Son personas que no avanzan, se estancan en el pasado y van removiendo la mierda que encuentran, no saben dar un tema por zanjado y mucho menos intentar avanzar y superar los problemas, no saben, de eso se tiene que ocupar el otro que comparta el problema, o sea yo. Yo tengo que cargar con el peso de inmaduro, de persona que no conoce los riesgos, de "loca" como muy bien me llamaron ayer indirectamente como tan bien saben hacer.
El tema de no contarles las cosas, de que no durmiera los fines de semana en casa, me reiteraron que solo me estaban dando su opinión y que no les parecía bien. Mis padres me dijeron: "nosotros hacemos un gran esfuerzo aguantando que tú te vayas los fines de semana fuera, sufrimos mucho y tenemos que irnos a jugar a golf para poder olvidarnos".
He encontrado la solución al problema de casa, ha sido una solución inspirada en parte por mi hermano Álvaro, voy a crear una imagen de felicidad total dentro de casa, cuando por dentro los deteste, pero si eso es lo que quieren quizás es lo que deba darles. Si quieren vivir una mentira por mi de acuerdo, es su problema, no el mío.
El tema de la universidad estuvo en el orden del día, y mis padres volvieron a hacer hincapié en que mis prioridades no están bien enfocadas, que doy más prioridad a mi pareja que a la universidad y que eso no puede ser. Creo que no saben que hay días que me quedo hasta las tantas estudiando y pasando apuntes, que salgo tardísimo de las prácticas y que voy a todas las clases, porque me gusta. Pero una vez más dicen que no se lo digo y que ellos no pueden saberlo si no se lo cuento. Mi madre soltó el comentario sobre porque la gente de mi edad salía y a mi no me gustaba salir (creo que saben de sobras que nunca me ha gustado salir).
Terminando ya con esta enorme parrafada tengo que decir que lo que pasó ayer me ha dejado exhausto. Sé que no debería haber dicho algunas cosas que dije ayer, como que solamente estaba viviendo en casa por el dinero (porque provocó que mi padre me dijera que quizás ya era hora de que me independizara del todo), pero es que me cojieron de improviso, me empezaron a soltar cosas que a mi parecer no tienen ningún sentido y no podía creerlo, pero la verdad es que lo estoy pasando mal. No quiero ser una persona falsa e hipócrita que esconde lo que a los demás no les parece bueno, quiero dejar de ser una persona que hace todo lo que sus padres le dicen y que cambia sus planes únicamente porque a sus padres no les parece bien, quiero vivir mi vida, soy feliz con la gente que conozco y con la persona con la que estoy, que me ha enseñado que existe una manera de ser feliz sin tener que preocuparse del que dirán, que me ha presentado a tanta gente interesante con la que mantenemos largas charlas y con la que da gusto hablar. No quiero renunciar a esto solamente porque a mis padres se les meta en la cabeza que tengo que ser de una determinada manera que no quiero ser.
Y bueno, básicamente esto es lo que pasó ayer y es lo que ronda en mi cabeza hasta ahora. Y un último comentario, después de todo esto hicieron como si no hubiera pasado nada, se pusieron a ver una película con Gonzalo y mi padre vino después a darme las buenas noches como si no hubiera pasado nada. Cuando sí que está pasando y si ellos me quisieran tanto como dicen se hubieran dado cuenta.

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