Hace muchos meses que no escribo en mi blog, no sé porque será, quizás porque tengo muy pocas cosas que contar, porque soy un vago y no me apetece escribir, porque la gente me dice que escribo muy mal, y que por eso nadie lee mi blog. Pero hoy, en mitad del verano he decidido escribir, esta necesidad de escribir viene acentuada a causa de un libro que estoy leyendo, se titula "El juego del ángel" y relata la vida de un escritor cada vez más frustrado, a este escritor un extraño editor le contrata para escribir una religión (algunos de vosotros os preguntaréis, ¿Cómo se escribe una religión?, pues bien bien no lo sé, al parecer le pida que escriba lo más parecido a una Bíblia), la idea de por sí no deja de ser extravagante.
A parte de leer libos acerca de escritores frustrados también he retomado una de mis series favoritas, ¡¡ANATOMIA DE GREY!!, y no porque me guste el argumento de esta gran serie, más bien porque parece que me gustan las series de médicos y porque creo que el cirujano plástico está cañón, por eso me trago casi cinco capítulos diarios,pero supongo que pondré el freno cuando termine la quinta temporada, ya que la sexta no empieza hasta septiembre o octubre, una pena, lo curioso del caso es que en cinco temporadas los protagonistas que estaban predestinados a ser felices para siempre juntos desde el primer minuto de la serie todavía no se han casado, estando en la quinta temporada, lo que te hace pensar en lo tontos que llegan a ser los guionistas y en su capacidad para alargar las cosas, para que luego digan que Hollywood no tiene una crisis de ideas. Además, otra cosa de la serie que la hace bastante insoportable es la relación que se crea entre médicos y pacientes, que todo termina como el rosario de la aurora con ríos de lágrimas de por medio, porque o los pacientes terminan siendo felices y comiendo perdices o porque terminan muriendo en el quirofano con uno de los protagonistas intentando reanimar el corazón del paciente freneticamente cuando se sabe que ya no va a volver. Pero a lo que todavía no he llegado y lo que va a ser decisivo en esta quinta temporada es cuando dos de los protagonistas tengan que estar entre la vida y la muerte (o lo que es lo mismo, entre el despido o el aumento de sueldo), y parece mentira que a estas alturas los guionistas todavía sigan utilizando fórmulas de los 60 o 70, cuando el amante de la protagonista moría en un accidente de tráfico o se desfiguraba la cara y se pasaba una temporada en cama con la cara tapada mientras los productores se esforzaban en encontrar un sustituto, en este caso la idea es que una se muere de cáncer, un cáncer incurable (pero que como parece ser que ha confirmado para la sexta temporada tendrán que curárselo por cojones) y el otro tiene la cara desfigurada a causa de un violento accidente de tráfico (caray una idea muy innovadora), si es que los guionistas de Hollywood son dios y el resto son tonterías.
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