lunes, 26 de noviembre de 2007

A marchas forzadas

Cuando entras en la universidad piensas que te lo vas a pasar muy bien, vas a disfrutar haciendo los trabajos y que los demás se van a esforzar tanto como tu para ayudar a tener una exposición más o menos bien hecha, como de costumbre, me veo enmarcado en todas las excepciones posibles que existen en este tema, y es que hoy, tenía que presentar una exposición sobre los efectos visuales, pero unos compañeros de mi grupo han perdido el ordenador donde tenían la gran mayoría de la exposición y la mitad de la memoria que teníamos que entregar, obviamente no la hemos podido hacer hoy y la profesora nos ha dicho que el propietario del ordenador tendrá que llevarle una copia de la denuncia la semana que viene para que de esta manera podamos hacer la presentación.
Pero el fin de semana también ha tenido sus cosas divertidas, empezamos el sábado, me levanto a las diez y media una vez más gracias a que mi querido padre me despierta diciendo: Ignacio levántate que tienes que ducharte, ni buenos días ni nada, bueno, como ya es la vez número mil y pico no me importa, además el sueño que estaba teniendo no iba a tener un final feliz, porque Marc iba a asesinar a Gerard por intentar acostarse conmigo, Gerard no es por ofender ni nada pero chico, mi mente me juega muy malas pasadas.
Me ducho, me visto, desayuno en cinco minutos y para el golf, media hora de trayecto en el coche más callado que existe sobre la faz de la tierra, nadie tiene tema de conversación. Llego sobre las doce y media y me encuentro con Caito diciéndome que sale a jugar en diez minutos, me pongo los zapatos a toda prisa y me voy hacia el tee de salida. No os describiré las siguientes dos horas y media, pero me quedo con dos cosas, una foto que demuestra que tengo a un ser algo extraño como amigo y que la gente elitista no sabe mucho catalán.

Yo me considero una persona que no habla mucho catalán, pero llega un momento en el que algunas palabras te hacen pitar los oidos, "rastellin" existe en catalán? alguien me lo podría decir por fa?. Además de este cartel tan mono que teneis a la derecha también me encontré un móvil tirado por el campo, como soy buen chico decidí devolverlo y mi querido amigo Caito tomó la sabia decisión de ir queriendo un kilómetro y medio para alcanzar al descuidado dueño. Además de un móvil el pobre hombre debió perder un guante de golf y una funda para un palo que se llama "putt", pero eso al ser más barato, así que se quedó en mi bolsa de palos. Por cierto, los "bunkers" son obstáculos de arena que hay en los campos de golf y que están cubiertos de arena.





Una vez terminado el partido, que por cierto, yo gané, fuimos a comer al "Snack" del club. Estaba a reventar de gente, nos tuvimos que sentar en una mesa situada en una esquina, así que cada vez que pasaban los camareros tenías que pegarles un grito para que te hicieran caso, como no había desayunado mucho decidí tomarme un "eagle", que se compone de: una hamburguesa, huevo frito, patatas fritas y bacon, toda una delicia. Una vez terminamos de comer la hermana de Caito nos acercó en su coche a Barcelona y así pude llegar a casa pronto y terminar la memoria de mi parte de la presentación.
La noche del sábado mis padres tenían una cena de largo en el Circulo Ecuestre de Barcelona, uno de los muchos clubs a los que pertenece mi padre, así que, una vez más, tuve que quedarme de canguro de Gonzalito.
El domingo fue notablemente mejor que el sábado, quedaba con Marc, algo que siempre provoca que el día mejore , pero es que además tuve una tarde cojonuda gracias a mi novio que es el mejor del mundo en todos los aspectos y a un amigo suyo, Víctor, que hizo una generosa aportación. Para mi desgracia las ocho y media era la hora en la que dejaba el mundo maravilloso como Cenicienta y vuelvía a casa. Se acababa así el fin de semana, el que viene será infinitamente mejor.

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