domingo, 6 de abril de 2008

Los hay que no saben perder

Hacía mucho tiempo que no iba al golf, pero este sábado ha sido uno de esos días en los que ha merecido la pena. Además de porque uno se siente orgulloso cuando juega bien al golf, porque cuando juegas con alguien que se pasa el día diciéndote que lo tienes que hacer así o asa y ese alguien lo hace mal sientes que no eres tan malo como piensas. Y eso es lo que pasó el sábado, que mi padre empezó a jugar mal, y se pasó todo el recorrido quejándose sobre lo mal que está el campo y lo complicado que es jugar bien. Además se metió en su burbuja, aislándose completamente de los demás y no nos hablaba, ni cuando nosotros le preguntábamos cosas. Mi madre no le preguntaba ni el resultado por miedo a que le pegara algún grito.
Porqué hacía eso? muy fácil, no íbamos solos, nos acompañaban unos amigos de mi madre, y bueno, mi padre siempre quiere quedar bien y aparentar.

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